El título de este blog contiene su fin, es para Julia básicamente.
Me crié en la cocina de mi casa, soy venezolana y mi familia materna es italiana así que la comida siempre fue abundante, un punto de encuentro y una expresión de amor, desde mi madre que cocinaba por obligación y no por gusto, hasta mi Nonna, que encontraba en la cocina el lienzo de su arte. Mis mas entrañables recuerdos en la vida, como le pasa a mucha gente, están relacionados con la comida que estas dos mujeres hacían, me enseñaban a hacer y me daban. Pasé muchas tardes de mi vida, aburrida, hojeando y revisando cuadernos de recetas escritos por mamá, y tantas otras tardes tratando de sacarle a la Nonna sus recetas para anotarlas en los mismos cuadernos, pero ella cocinaba sin recetas ni medidas así que todo iba entre un puñito de arroz y un tilín de sal. Durante mi juventud la cocina no fue mi fuerte, cocinaba lo suficiente como para alimentarme responsable y adecuadamente, y ya, pero cuando quedé embarazada sentí el peso de dos generaciones sobre mí, porque para mí parte de ser madre es cocinar y yo no sabía hacer panquecas, ni sopas, ni salsas, ni pasteles, ni tortas, ni tantas otras cosas. Fue así que comencé a cocinar en serio, para mí y para Julia, que el próximo mes cumple 5 años; en estos 5 años comencé a escribir mi propio cuaderno de recetas, algunas propias, algunas heredadas de mi madre y de mi Nonna, quien murió hace 4 años ya, otras de internet, otras de grandes chef, algunas son reflejo fiel de las originales y están otras modificadas por mí, pero todas están probadas y aprobadas y en conjunto constituyen el sabor de mi hogar y quiero que Julia las tenga cuando yo no esté, por eso este blog, por eso este "Legado goloso".
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