Si el Universo me concediera un deseo culinario en mi lecho de muerte, sin pensarlo y sin duda alguna, escogería volver a comer las alcachofas hechas por mi Nonna. Las recuerdo desde que estaba muy muy pequeña, y mi gusto y encantamiento por ellas nunca cambió. La Nonna hacía muchas, unas 8 o 10 alcachofas, y almorzábamos y siempre quedaban algunas, yo las vigilaba en la nevera porque siempre, siempre, quería volver a comer y odiaba que se las comiera alguien que no fuera yo, me las quería comer todas.
No te puedes ni imaginar lo maravillosas que eran, es una lástima que tu Ita no sepa ni quiera hacerlas, y que yo cuando las hago ni me acerco a lo que eran las que nacían de sus manos benditas, pero lo intento. he aquí la receta que he logrado reconstruir entre una que copié de la boca de tu Nonna, de los muy malos recuerdos de Ita y de mis intentos.
Ingredientes del relleno:
- 1 baguette tradicional de pan blanco, que esté vieja y dura ya.
- Leche líquida entera de vaca (1 o 2 tazas).
- 4 tiras de tocineta en trocitos.
- Ajoporro bebé, 3 tallos en rueditas.
-1/4 de cebolla blanca en cuadritos.
- 4 dientes de ajo picados.
- Cebollín picado, 3 cucharadas.
- 1 manojo pequeño de perejil picado chiquitico.
- Sal y pimienta al gusto.
Para el relleno:
1- Se corta el pan en trocitos pequeños y se añade la leche necesaria para que se empapen y ablanden.
2- En un sartén se sofríe la tocineta junto al ajoporro, cebolla, ajo y cebollín. Hasta que las verduras estén tristes.
3- Se une lo que se sofrió en la sartén con el pan, el perejil, sal y pimienta.
Se coloca aparte.
Preparación de las alcachofas:
Se toman 6 alcachofas medianas. Se cortan las puntas de las hojas superiores de las alcachofas, se separan las hojas de arriba hacia abajo, y de afuera hacia adentro tratando de acceder al centro de la alcachofa y hacer un espacio que es donde van las 2 cucharadas de relleno, que una vez colocado se debe compactar.
A las alcachofas se les recorta el tallo de manera que puedan quedar paradas. Los tallos que se cortaron se cortan en trocitos muy pequeños y se añaden al agua donde se van a cocinar las alcachofas.
Las alcachofas se colocan paradas en la olla, entre las hojas se coloca bastante sal y aceite y se coloca el agua con los tallos cortados hasta llegar un poco más arriba de la mitad de las alcachofas (nunca cubiertas por completo), se tapa la olla y se deja a fuego lento hasta que el agua se consuma casi por completo y las hojas de las alcachofas se despeguen muy facilmente. Las alcachofas a lo largo de su cocción deben ir remojándose constantemente con cuchara con el agua donde se están cocinando.
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